Análisis gratuito
No todas las ventas se pierden por el precio. Algunas se pierden esperando una respuesta.
El mensaje del sábado que contestas el lunes. La pregunta de las once que ves por la mañana. No se quejan: se van con quien contestó antes.
Hubsby monta el asistente que contesta ese sábado, apunta lo que te piden y te avisa si hace falta una persona. Tú decides hasta dónde llega.
Y todo eso espera a que tú tengas un rato.
No es que falte gente: es que todo pasa por ti. Y estar pendiente de todo también es trabajo, aunque no salga en ninguna cuenta.

Que avance sin ti no es que deje de ser tuyo.
Lo probáis antes de que hable con nadie: escribe lo que diría y lo lees tú.
Lo hace solo
Lo que se repite todos los días.
Lo decides tú
Qué puede hacer, qué no toca y cuándo te avisa.

- WhatsApp · Contestado
- Precio · El de tu tarifa
- Petición web · En su ficha
- Reseña mala · Avisada
- Queja · Pasada a ti
El análisis, gratis
Descubre qué trabajo podría avanzar sin que estés pendiente.
Cuatro minutos de preguntas. Te contestamos por escrito qué puede avanzar solo, por dónde empezar y cuánto costaría. Y si no merece la pena, te lo decimos.
Clínica dental
Restaurante
Centro de estética
Inmobiliaria
Ejemplos. El tuyo sale de lo que cuentes.
¿Cuánto cuesta?
No hay tarifa de catálogo porque no se monta lo mismo para todos. Del análisis sale qué habría que hacer, y con eso te pasamos un precio cerrado antes de empezar nada. El análisis no se cobra ni aunque luego no hagas nada con él.
¿Qué tengo que hacer yo?
Contestar unas preguntas sobre cómo trabajáis, enseñarnos cómo lo hacéis ahora y leer lo que escribiría antes de que hable con un cliente. Montarlo es cosa nuestra; decir qué está bien y qué no, tuya.
¿Y si le contesta mal a un cliente mío?
Va a equivocarse alguna vez, como se equivoca una persona nueva. Nadie puede prometerte que no pasará, así que lo que se pone encima de la mesa son los controles: antes de hablar con nadie se prueba en sombra —escribe lo que contestaría y no se manda, así lo ves sin que lo sufra ningún cliente—; se deja escrito qué puede tocar y qué no, y fuera de ahí no actúa; queda registrado todo lo que dice, con su fecha, para poder mirarlo; lo que no encaja en sus límites se aparta para que lo mire una persona; y lo apagas tú en un clic.
¿Puedo apagarlo?
En un clic, tú mismo, sin avisar a nadie y sin esperar. A partir de ese momento contestáis vosotros como siempre. Lo que ya estaba apuntado se queda apuntado.
¿Tengo que cambiar mis programas?
No. Se parte de lo que ya usas y se conecta con ello cuando se puede. Si alguna herramienta impide resolver algo importante te lo decimos, con qué habría que cambiar y qué ganarías; decides tú.
¿Se nota que no habla una persona?
Se dice siempre que es un sistema, porque que te pillen mintiendo en eso cuesta más que lo que ahorras. Lo que la gente nota es si le resuelven o no. Y cuando hace falta una persona, entra una persona.
¿Y si somos pocos?
Lo que decide no es cuánta gente sois, es cuánto trabajo se repite. Tres personas contestando lo mismo veinte veces al día tienen más que ganar que treinta que no repiten nada.
¿Qué hacéis con mis datos?
Lo que nos cuentas se usa para preparar tu análisis y nada más: no se vende, no se cede y no se usa para entrenar nada. Puedes pedir que lo borremos escribiendo a contacto@hubsby.com y se borra. Está explicado entero en la página de privacidad.